
17.3.09
13.3.09
12.3.09
Litany

You are the bread and the knife
the cristal globet and the wine.
You are the dew on the morning grass,
and the burning weel of the sun.
You are the white apron of the baker
and the marsh birds suddenly in flight.
However, you are not the wind in the orchard,
the plums on the counter,
or the house of cards.
And you are certainly not the pine-scented air.
There is no way you are the pine-scented air.
It is possible that you are the fish under the bridge,
maybe even the pigeon on the general's head,
but you are not even close
to being the field of cornflowers at dusk.
And a quick look in the mirror will show
that you are neither the boots in the corner
nor the boat asleep in its boathouse.
It might interest you to know,
speaking of the pletiful imagery of the word,
that I am the sound of rain on the roof.
I also happen to be the shooting star,
the evening paper blowing down an alley,
and the basket of chestnuts on the kitchen table.
I am also the moon on the trees
and the blind woman´s teacup.
But don't worry, I am not the bread at the knife.
You are still the bread at the knife.
not to mention the crystal globet and - somehow-
the wine.
Billy Collins. Nine Horses, Picador.
Imaginaba tu nombre para nombrar un bazooka
Por tu verbo agreste de buena mañana, imaginaba tu nombre para nombrar un bazooka. Y despúes me he perdido de camino al trabajo. Dos autobuses en la misma parada: el mío, el 67 y el de otro, el 54. He visto el primero y me he subido al segundo. Durante el trayecto iba leyendo confiada.
Duraba el trayecto y aquello parecía más la ruta del 66. Y cuando he querido reaccionar me encontraba ya en una calle llamada Can Bruixa, pensando que más despistada no se puede y que quien me mandaría a mí salir de casa sin apenas dormir, así, de buena mañana. Algo genial tendré que hacer para compensar semejante torpeza (aunque dice el Subalterno que quizá lo divertido sea justo eso, el haberme perdido justo así, de buena mañana). Ay.
Duraba el trayecto y aquello parecía más la ruta del 66. Y cuando he querido reaccionar me encontraba ya en una calle llamada Can Bruixa, pensando que más despistada no se puede y que quien me mandaría a mí salir de casa sin apenas dormir, así, de buena mañana. Algo genial tendré que hacer para compensar semejante torpeza (aunque dice el Subalterno que quizá lo divertido sea justo eso, el haberme perdido justo así, de buena mañana). Ay.
11.3.09
Doctor Cariño

¿ Te falta algo?
¿ Qué te falta?Tu aliento en mi cogote.
Algo que chupe-muerda-lama.
Lengua de ternera, mordisqueo de ratón.
Vuelan mis palabras cariñosas
que carecen de sentido.Los niños las cuchichean,
y viejos que, bajo la manta,
se quedan solos con su pulgar.
y tu piel, ahora interrogada, se estremece ante la prueba:
pudor que, en la oscuridad ( cuando todos se marcharon)
nunca fue depuesto.
Alguien llamado Doctor Cariño
sigue sobreviviendo prohibido-clandestino.
Lo que falta
lo sabe la ciencia numérica: unidades de caricias
para las que no hay,
de momento, ningún sustitutivo.
Lírico Botín, Günter Grass. Bartleby
Caray, Günter, que callado te lo tenías. Yo que me negaba a pelar ni la cebolla ni la pava avec toi he de rendirme ante la evidencia de que, aunque en tu línea morbida y truculenta me he dado un festín esta mañana desayunando café con poesía y gato.
No se qué hubiera pasado si nos llega a pillar Picasso. Bueno, sí. ;)
10.3.09
La amante del miedo
La amante del miedo, Ed. Barbara Fiore
Edward van de Vendel
Isabelle Vandenabeele
«Patético», pensó Louise, «estoy tranquila, estoy sola y me siento patética. Todo el mundo se ha ido y no he vuelto a ver a esas amigas de la escuela tan miedicas desde hace más de un año. ¿Y el Broncas? ¿Aún queda algún Broncas por aquí? Yo antes amaba el miedo, » pensó Louise, «¿seguirá gustándome? »
9.3.09
8.3.09
Habitación infinita

Habiendo perdido el futuro con él
estoy dispuesta a amar a quienes
no me ofrezcan futuro -la forma
que tiene el corazón de extraviarse
en el tiempo-. Él me lo dió todo, hasta
el último y jaspeado instante, pero no como un exceso,
sino como si un propósito oculto fuese
una fuente junto al camino
a la que pudiera acercar mis labios y saciarme
de recuerdos. Ahora el amor en una habitación,
puede hacer que me pierda con suma facilidad,
como una niña que hubiese de volver deprisa a casa
ya de noche, y tuviera miedo
de encontrarla vacía. O sólo miedo.
Dime otra vez que esto sólo va a durar
lo que dure. Quiero ser
frágil y verdadera, como quien prolonga
el momento con su muerte intacta,
con su corazón, demasiado sabio,
limpio de los deshechos que llamamos esperanza.
Sólo entonces podré volver a visitar al último superviviente
y saber, con la alborotada exactitud
de una ventana rota, lo que quería decir,
con todo el tiempo ido,
cuando decía: " Te quiero"
Y ahora ofréceme de nuevo
lo que pensabas que no era nada.
Tess Gallagher, El puente que cruza la luna
6.3.09
5.3.09
4.3.09
Cave Home
Mi cumpleaños llegó cargado de respuestas:[...] Escribo
para que el agua envenenada
pueda beberse.
"Escribir" Chantall MaillardLas variaciones Golberg interpretadas por Glenn Gould. Y mucho más.
Está todo ahí y necesito el tiempo para poder exprimir cada nota, cada significado. Porque he descubierto ahora el tiempo que discurre lentamente. Mi tiempo. Tiempo para existir, para ocupar la realidad, para reír, disfrutar, jugar a hacer el indio y dejar atrás, decir sin que me duela o me sienta culpable, sin dar explicaciones, todo lo que no quiero vivir en esta vida. Un regalo gigante saberse querida, rescatada, saber que hay red y se puede lanzar uno al vacio y volar y no soñar con volar, dejarse querer y no soñar con querer, dejar atrás el fracaso, desterrarlo. Se puede existir, todavía. Y devolver a la muerte al cajón de las cosas pendientes.
2.3.09
27.2.09
Madrugada

De madrugada,
las calles se tornan feraces,
el vaho vivifica las raíces que brotan de las calzadas y el violento carmín de los tacones de aguja se protege de la lluvia
en los párpados ocres de centeno
que duermen en las fachadas.
En los portales,
late un murmullo de acero
y cuerpos deseantes,
los maestros de esgrima se baten en duelo
y entre adoquines
flotan cadáveres de enamorados
que ensayan caligramas.
Es oscura la noche entonces.
Las chicas hispanas desenredan sus trenzas en las cabinas
y anotan versos de nueve cifras sin remite,
los canes enloquecen con su propio rastro
y apátridas del cielo descienden
a trocar sus penas en los billares.
Las chicas hispanas desenredan sus trenzas en las cabinas
y anotan versos de nueve cifras sin remite,
los canes enloquecen con su propio rastro
y apátridas del cielo descienden
a trocar sus penas en los billares.
A esas horas, la luz es un animal herido,
que danza, como las tribales formas se contemplan,
en el latón abandonado de las esquinas
y en los verticales rostros
que aguardan tras las ventanas
su propia resurrección.
PREMIO INTERNACIONAL DE LITERATURA ANTONIO MACHADO 2009
www.toniquero.com
Enhorabuena my friend. Tú sabes que no podía celebrarlo con otro poema.
26.2.09
Hemingway libera la calle de l'Odeon

" Todavía había tiroteos en la calle de l'Odeon, y ya empezábamos a estar hartos de los alemanes, cuando un día subió por una calle una hilera de jeeps y se detuvieron frente a mi casa. Oí una voz que gritaba: "¡ Sylvia!". Y todo el mundo en la calle empezó a gritar "¡ Sylvia!".
" Es Hemingway! ¡ Es Hemingway!, gritó Adrienne. Bajé corriendo y chocamos. Me cogió, me hizo dar varias vueltas en el aire y me besó, mientras la gente que estaba en la calle y las ventanas nos vitoreaba.
Subimos al apartamento de Adrienne e hicimos sentar a Hemingway. LLevaba el uniforme de campaña sucio y ensangrentado. Dejó su metralleta en el suelo con un sonido seco y metálico. Le pidió a Adrienne un poco de jabón y ella le dio el último trozo que le quedaba.
Quería saber si podía hacer algo por nosotras. Le preguntamos si podía reducir a los nazis que aún permanecían en los tejados de las casas, sobre todo en el de la casa de Adrienne. Hizo bajar a su compañía de los jeeps y llevó a los hombres a los tejados. Por última vez oímos disparos en la calle de l'Odéon. Hemingway y sus hombres descendieron la calle de nuevo y se alejaron de sus jeeps para "liberar", según palabras de Hemingway, "el bar del Ritz".
Shakespeare & Company, Sivia Beach. Ariel, 2008.
25.2.09
Sueño reparador
Marcello al sol. La imagen misma del descanso dominical. Mañana me tomaré un día de esos que se denominan " de asuntos propios" y que a mí siempre me ha sonado tan mal. Un día de asuntos propios suena a un día para encerrarse en el baño, quitarse los pelos de las orejas, llevar una camioneta con goma 2 a un lugar remoto antes de perpetrar lo que sea. Perpetrar suena mejor. Yo perpetro, tú perpetras y cómo nos gustaría perpetrar algo juntos. Pero yo mañana no tengo más intención que la de descansar y recuperarme porque hace días que estoy exhausta. Lo malo es que nunca he conseguido que se me note el cansancio salvo que esté al borde del colapso. Como Glenn Close en las Amistades Peligrosas clavándose el tenedor en un muslo bajo la mesa y, sin embargo, sonriendo a sus invitados. Al salir de la oficina me ha dado una bajada de tensión pero justo al cruzar la puerta. Es de risa. Los médicos de urgencias siempre me preguntan: pero como ha esperado tanto para venir? Yo les diría: " Mi caballo tártaro prefiere el viento del Norte" pero, para qué engañarnos, todos sabemos que entonces la cosas se pondría aún más feas. Si algo he aprendido con los años es que, en último término, las salas de urgencias y la poesía no hacen buena mezcla. Y Dios sabe que lo he intentado pero incluso inspirada por el sentimiento más trágico de la vida, ambos, el dolor físico y el espiritual en mi caso siempre devienen en comedia. Dichosos nervios que convierten mi vientre en un zeppelín y hacen que la venus de Willendorf a mi lado sea la sirenita. Necesito dormir, tal vez soñar. Ay.
23.2.09
20.2.09
18.2.09
Mi caballo tártaro prefiere el viento del Norte
Al amanecer, un viento del Norte ha zarandeado
la nieve de las ramas de los abetos. Ningún disfraz
dura demasiado. ¿ Pensabas que no habría vientos
dura demasiado. ¿ Pensabas que no habría vientos
debajo de la tierra? Mi caballo tártaro prefiere
el viento del Norte. ¿ Pensabas
que la muerte y un poco de tiempo me detendrían?
¿ Acaso no me elegiste por mi condición obstinada,
por los ojos verdes que ahuyentaban
a los timadores y engañabobos de nuestra puerta?
He abierto un pequeño sendero, un círculo ovoide
alrededor de tu tumba, para mantener el calor
mientras te hablo. Soy la única
en el cementerio. Elegiste bien. Nadie
es tan obstinada como yo, y mi caballo tártaro
prefiere el viento del Norte.
Tess Gallagher, El puente que cruza la luna, Bartleby.
17.2.09
16.2.09
14.2.09
...porque has deshilachado mi ternura,
porque yo era un puercoespín sin púas aparentes
y una tarde me crispaste los pinchos
y en las sienes, como digo, descargaste,
como balazos tu frustración de siglos,
me rebelé por suerte y salí suelta
corriendo, lentamente, pero corriendo,
a donde nadie fusile mi ternura.
Gloria Fuertes, Pecábamos como ángeles
Dolor animal
Urgencias. Esta mañana. Cuando parecía que Marcello ya estaba curado, se ha despertado hoy con el ojo cerrado otra vez. Pero hoy ha sido distino, hoy no paraba de maullar, de gritar y no había casi forma humana de controlarlo. Veterinario. Le temblaba el carrillo, le hemos puesto un analgésico mientras intentábamos que permaneciera quieto. Y no, la angustia no era nueva, no era un arranque de maternidad recién estrenada, de sensibilidad animal o rollo empático con lo natural. Las ganas de llorar han vuelto como en una pesadilla, con envidia, subiendo desde mi estómago hasta mis ojos. Pero mi insitinto está bien entrenado y he logrado contenerlas hasta llegar a casa. No sé que me ha pasado, pero derrepente esos maullidos de dolor, de indefensión, de bestia al fin y al cabo han resonado en mi interior con un eco primitivo. Un eco sonoro que nada tenía de consecuencia sino de acto. Era el dolor allí sin una razón detrás salvo el dolor mismo. Y algo me ha arañado el corazón con la profundidad que hace tiempo busco para romperme yo también y gritar dolores antiguos que no acuden nunca, que se resisten a aparecer aunque los cite con palabras, aunque los provoque en cada sesión de terapia. Un gato es más libre que yo y carece de emociones. Yo las tengo todas y estoy atrapada. Sé que darse cuenta de algo así ya vale la pena. Valen la pena muchas cosas en mi vida. Soy Dresde despues de los bombardeos y ya hace tiempo que las mejoras, la recontrucción empieza a notarse. Brotan, como decía en días pasados, hierbas nuevas entre los adoquines, el tiempo ha mejorado, la polución es menor y hay días en los que hasta me parece ver el cielo iluminado. Lo cuento porque es curioso, porque me ha pillado por sorpresa y eso no es fácil; el dolor de mi animal me ha llevado a mi dolor escondido. Y ahora supongo que mi dolor tiene que ver con la impotencia sentida por no haber podido hacer nada para evitar lo inevitable, porqué no supe hacer magia, desarrollar algún superpoder, pactar con el diablo, por qué sólo fui yo y no fue bastante. Yo no creo que haya respuestas para eso. Creo en los amigos, en la voluntad, en la determinación, en la persecución de un objetivo sin desanso: ser feliz y que haya y quede suficiente gente a mi lado con quien celebrarlo. Ay.
13.2.09
12.2.09
Bicing

El sábado estrené mi tarjeta bicing que me permite ir por la ciudad en... binci-ng. Decepcionante. Yo que creía que podría anunciar a bombo y platillo que Covalainen había vuelto a las calles y no, no lo acabo de ver claro. Quizá no esté en el mood apropiado pero me siento rara entre los coches, ya he esquivado a un par de urbanos y casi, casi la tengo con una cola de preadolescentes que subía calle arriba por el carril contrario. Quizá sea mejor cuando llegue el verano, cuando la olímpica ciudad duerma la siesta, apriete el solecito y no haya gente en las calles. Pero el modo urbano no me gusta, no me acaba... Ay.
11.2.09
10.2.09
Mundo caracol

A veces me sucede que no me pasa nada,
ni sangre ni saliva se mezcla en mis canutos;
la mente se me para y el beso se me enquista
y a siglos con pelusa me saben los minutos.
El río es un idiota, un terrible obediente,
el mar sigue llamándole como a un can hechizado
el mal esclavo húmedo se arrastra por los suelos;
-ya se me están quedando los pies fríos-
¡Qué voz triste el trapero!¿ Qué tiene por su saco?
El día se despeina, la Rufa está preñada,
la vaca de Pedrito me sigue haciendo señas,
a veces me sucede que no me pasa nada.
Gloria Fuertes
9.2.09
A veces me sucede que no me pasa nada...
Grinberg Alexander. Photos of 1920-30s. The USSRLunes. Algo me pasa. Podría correr sobre la línea del horizonte, descalza, estirándo los brazos hasta acariciar las nubes. ¿ Como sabemos que en realidad no son sólidas, por qué creer que sobre ellas no se levanta un infinito donde se encuentran nuestros sueños en cajas de colores? No sé que me pasa. Hoy soy feliz y eso no es propio de mí. Al menos no de esta manera...
6.2.09
Viernes
5.2.09
Jueves

Ilustración de Albert Vitó.www.albertvito.com
INSTRUCCIONES PARA EL USO DEL GATO
Ahuyentar el miedo alrededor, limpiar de horrores las sombras más cercanas, barrer entorno la paja macilenta y dispersar su infamia.
Asegurar un mundo no más vasto que varias veces el grueso de su piel con presencia de astros y un constante rumor de vida ajena a la distancia.
pensar en gato cada que vez que adivinamos ese espanto a morir y nos contempla desde el rincón tan tierno y asustado en el que se le obliga a persistir.
Inventar un ratón inatrapable, un perro ladrador pero apacible, las musarañas del jardín y un tonto, que no puedes ser tu, con campanilla en un cordón de seda y con la que lo pretendiese marear.
Carlos Barral
4.2.09
3.2.09
2.2.09
29.1.09
22.1.09
21.1.09
Home sweet home

Ayer por primera vez en mucho tiempo me levanté de mi mesa y dije: " Me voy ya porque tengo muchas ganas de llegar a casa". Está bien que te esperen, que te apetezca llegar a una hora razonable para tumbarte en el sofá, jugar con tus mascotas, leer o hacer unas risas con tu compañera de piso y coeducadora del peludo. Parece que las nubes de la semana pasada empiezan a disiparse. Comer, beber, amar... y añadiría sentirse amado. Qué sensación más agradable.
15.1.09
14.1.09
"El Malogrado" de Thomas Bernhard
"Yo había tenido siempre la posibilidad de dar rienda suelta a mi asombro, de no dejar que nada ni nadie limitaran, restringieran mi asombro, pensé. Esa facultad no la había tenido Wertheimer jamás, en ningún sentido, pensé. Al fin y al cabo, a diferencia de Wertheimer, que hubiera querido ser de buena gana Glenn Gould, yo no había querido ser nunca ser Glenn Gould, siempre quise ser solo yo mismo, Wertheimer, sin embargo fue uno de esos que continuamente y durante toda la vida y hasta llegar a una desesperación permanente, quieren ser otro, como tienen que creer, más afortunado en la vida, pensé. Wertheimer hubiera sido de buena gana Glenn Gould, hubiera sido de buena gana Horowitz, hubiera sido de buena gana también, probablemente, Gustav Mahler o Alban Berg. Wertheimer no era capaz de verse a sí mismo como alguien único, como todo el mundo puede y tiene que permitirse, si no quiere desesperar, sea quien sea, es alguien único, me digo a mí mismo una y otra vez, y eso me salva. Wertheimer jamás había querido considerar esa áncora de salvación, es decir, la de considerarse a sí mismo como alguien único, para ello le faltaban todas las condiciones. Todo ser humano es un ser humano único y realmente, considerado en sí mismo, la mayor obra de arte de todos los tiempos, así he pensado y tenido que pensar siempre, pensé. Wertheimer no tenía esa posibilidad, por eso quería ser siempre sólo Glenn Gould o sencillamente Gustav Mahler o Mozart y compinches, pensé. Eso lo precipitó ya muy pronto a la infelicidad. No tenemos que ser genios para ser únicos y poder reconocerlo también, pensé. Wertheimer era un emulador ininterrumpido, emulaba a todo el que creía que estaba mejor situado que él, aunque no tenía condiciones para ello, como ahora comprendo, pensé, había querido ser sin falta artista y, por ello, cayó en la catástrofe. De ahí también su inquietud, su constante e instante ir, deambular, nopoderestarsequieto, pensé. Y desahogaba su infelicidad con su hermana, a la que torturó durante decenios, pensé, la encerró dentro de su cabeza para, según pensaba yo, no dejarla salir jamás. […] Wertheimer, durante toda su vida, quiso imponerse una y otra vez, lo que nunca consiguió, en ningún caso. Por eso tuvo al fin y al cabo que matarse, pensé. Glenn no hubiera tenido que matarse, pensé, porque Glenn no había querido jamás imponerse, se impuso siempre y en todas partes y en todos los casos. Wertheimer quería cada vez más sin tener condiciones para ello, pensé, Glenn tenía todas las condiciones para todo. Yo no entro aquí en consideración, por lo que a mí se refiere puedo decir sin embargo que, una y otra vez, he tenido todas las condiciones para todo lo imaginable, pero sin embargo, la mayoría de las veces, no he aprovechado, de forma totalmente consciente, esas condiciones, siempre por indolencia, altanería, pereza, hastío, pensé. Pero Wertheimer no había tenido jamás, para nada de lo que abordó, las condiciones precisas, para nada de nada, como suele decirse. Salvo que tenía todas las condiciones para ser un hombre desgraciado. En ese sentido, al fin y al cabo no es de extrañar que se matara precisamente Wertheimer y no Glenn ni tampoco yo, aunque Wertheimer me predijo, una y otra vez, mi suicidio, lo mismo que a tantos otros, que una y otra vez me han dado a entender que ellos sabían que yo me mataría. La forma de tocar el piano de Wertheimer era realmente mejor de la de todos los demás del Mozarteum, decirlo es importante, pero, después de haber oído él a Glenn, ese hecho no le bastó ya. Tocar como podía hacerlo Wertheimer lo consiguen todos los que se proponen ser famosos, alcanzar la maestría, sólo con pasar para ello en el piano los decenios de trabajo necesarios, pensé, pero cuando se encuentra con un Glenn Gould y han oído tocar a un Glenn Gould así, han fracasado, si son como Wertheimer, pensé."Quiero este libro ya!
Gracias x el descubrimiento U.
Being cold

Creo que ha comenzado el deshielo. He detectado una grieta en mi glaciar. Es el cambio climático: El cariño de mi familia made in BCN y sus anexos, el desembarco de mi madre, la gatísima sorpresa de Marcello. Geológicamente los movimientos de placas generan erupciones volcánicas. Biológicamente, noto que mi estómago presta servicios de hamaca a un hombre de goma. Todo esto para decir que yo me creía más de cristal , más proclive a la fragmentación en millares de minúsculas partículas. Y, en los últimos tiempos, parecía que todos los pronósticos apuntaban a una inminente rotura interior, un necesario y presunto hacerse cachitos. Pero el derrumbe se está manifestando de un modo ártico y antártico, de un polo a otro, deslizandose de modo erosivo y con sigilo de pies a cabeza y me noto los lagrimales reventones. Pero It's cold outside y hay que fingirse oso polar, a lo Catalana Occidente, capaz de arreglarlo "todo, todo y todo". Será que escucho Round About Midnight, Miles again, será que tiene razón Loriga y es cierto que aquello de que "todos los incendios son hermosos" y quién sabe, y por qué no, quizá ciertos deshielos tambien lo sean. Habrá que ver que pasa mientras tanto...
13.1.09
Let's get lost

A veces me pregunto: "pero..., ¿qué estoy haciendo aquí?" Y me dan ganas de salir por la puerta y perderme o cavar un profundo agujero por el que deslizarme hasta encontrar una respuesta. A veces sería suficiente si supiera que hay alguien que, con la calma de un compás de dos por cuatro, contempla mi tristeza confiado, con la seguridad de que tan solo se trata otra nube más que pasa.
9.1.09
8.1.09
In case of fire... Miles Davis

Puro Miles
Miles Davis y 'Kind of blue'. La creación de una obra maestra, Ashley Kahn, 2000 .
In case of fire break glass...
7.1.09
Solo en casa
5.1.09
1.1.09
Uno de enero

Las divisiones del tiempo han sido dispuestas de manera que podamos sufrir un sobresalto o sorpresa cada vez que algo se reanuda. El fin del Año Nuevo no es un año nuevo. Es tener nueva alma y nueva nariz, pies nuevos, nueva espina dorsal, ojos nuevos, oídos nuevos. Es mirar por un instante una tierra imposible. Es que nos resulte de todo punto asombroso que el pasto sea verde en vez de tener un razonable color púrpura. Es que nos parezca casi incomprensible que haya árboles verticales que broten de una tierra redonda en lugar de tierras redondas que broten de árboles verticales. El fin de las frías y duras definiciones del tiempo es prácticamente el mismo que el de las duras y frías definiciones de la teología: despertar a los hombres. Si un hombre cualquiera no fuera capaz de adoptar resoluciones de año nuevo no sería capaz de adoptar resolución alguna. Si un hombre no partiera de la extraña premisa de no haber existido jamás antes, resulta indudable que jamás llegaría a existir después. Si un hombre no fuera capaz de volver a nacer, jámas entraría en el Reino de los Cielos.
El año nuevo es el mejor ejemplo de estos dramáticos renacimientos. Y cierto es que esta división del tiempo podría tacharse de artificial, pero también puede describirse más correctamente - y así debería describirse siempre toda cosa artificial- como una de las grandes obras maestras del hombre. El hombre, como ya he repetido en el caso de la religión, percibe sus propias necesidades con tolerable exactitud. Ha comprendido que tendemos a cansarnos de los explendores más duraderos y que una señal en nuestro calendario o unas campanadas a media noche nos recuerdan que hemos nacido hace sólo muy poco.
Por eso, adoptemos resoluciones de año nuevo, pero no solo resoluciones encaminadas a mejorar, sino también resoluciones como la de advertir que tenemos unos pies y agradecer a estos - con cortés reverencia- que nos sostengan.
Lectura y locura, Gilbert K. Chesterton
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