12.4.09

Ni siquiera la lluvia


Con sólo mirarme me liberas,
aunque yo me haya cerrado como un puño
siempre abres
pétalo a pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque
diestro y misterioso su primera rosa.
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que algo me dice
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas.
Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas

E. E. Cummings

No murieron por amor

Ray Loriga

Ahora resulta que no murieron por amor, ni Silvia, ni Mariano José, ni Cessare. Ahora una gente muy lista ha descubierto por fin la verdadera causa de sus males. Plath era bipolar, a Larra le dolía España, a Pavesse dos neuronas le pusieron la zancadilla en Taormina. Al final uno no es dueño ni de las razones de su muerte. La tristeza es confusión, el mal de amores se puede reproducir químicamente en un laboratorio de Wisconsin, el universo da vueltas en Bélgica, debajo de la hierba.
Las pistolas no las cargaba el diablo, que no existe; a los hombres no les pueden las causas más nobles, sino una pequeña disfunción en el córtex. Al tobillo de Aquiles no le pasaba nada, Sansón no perdió el pelo sino la autoestima. Salomé no tenía nada mejor que poner en su bandeja. Noé odiaba a sus vástagos mucho antes de que empezaran a reírse de él. La enfermedad de la mujer de Lot no era la melancolía.
Los forenses son de verdad una gente prodigiosa porque, ante los pedazos de un dolor, se inventan un mero accidente. Por el mismo estrechísimo camino, los cronistas deportivos convierten una proeza en la justificación de un método. Dios salve a Maradona que sigue estando loco sin que nadie sepa exactamente por qué.
También puede ser que seamos precisamente lo que no aparece en las radiografías. Eso que decía Foster que se perdía en la traducción. O las manos tan pequeñas de E. E. Cummings, que, gracias a su tamaño diminuto, desafiaban a todas las lluvias.
Cuando Lawrence de Arabia se convierte en geopolítica, puede que de pronto el desierto ya no valga para nada.
Si me preguntan a mí, La javanesa de Gainsbourg es la mejor canción de la historia sin que nadie tenga ningún derecho a discutirlo, y por si fuera poco, en la habitación de al lado suena siempre Glenn Miller.
Los médicos de la muerte lo curan todo demasiado tarde, pero hay ejércitos que caminan por encima de los médicos de la muerte. El comandante Cohen sigue avanzando. Lo más hermoso de Dios es su misterio, pero eso ya lo sabe todo el mundo. Hablar de Dios es también una manera de ser presumido. Las margaritas siempre dicen no, digan lo que digan las margaritas.
Si morir no fuese tan fácil, vivir no tendría ninguna gracia. A veces, y a pesar de todo, nos regalan las joyas que no merecemos. El milagro de la vida debe ser éste. Los diamantes, por otro lado, no son el mejor amigo de una buena chica, y al menos mi corazón dont belong to Daddy.
TintÍn era homosexual y fascista; Hadock, y eso se veía venir, tenía un problema con la bebida. Milú se calla lo que sabe. Los superhéroes de la Marvel no son bobos en esquijama, sino la metáfora multicolor de algo muy, muy, muy complejo, por más que a los que hemos leído dos libros nos resulte muy, muy, muy aburrido.
Lo más asombroso de envejecer es que te cuenten tu propia vida dos veces. Todo el mundo opina. Se repiten las jugadas a cámara lenta como si la acción pudiese ser considerada. La acción ya no importa. Importa más esta manera de sentarnos alrededor de la cama de la princesa, como los siete mil enanitos.
Lo cierto es que la vida cuanto más la cuentan los que no han vivido, más asco da. Pero de alguna manera nos empeñamos en seguir viviendo. Tal vez porque aún recordamos el segundo en el que nada estaba aún escrito.
La más grande de las pasiones es la compasión, la única virtud es la paciencia. Todas las frases hermosas esconden pensamientos menores.
Kissinger es un asesino y ya está claro que hemos votado casi siempre al hombre equivocado. La historia, por otro lado, no es mejor que nosotros.
Y hasta es posible que a pesar de todo, y digan lo que digan los neurólogos y los santos, casi todos los que han muerto murieran por amor.
Y sin poder evitarlo.

10.4.09

Sálvese quien pueda



Puedo volver, puedo callar, puedo forzar la realidad.
Puedo doler, puedo arrasar, puedo sentir que no doy más.
Puedo escurrir, puedo pasar, puedo fingir que me da igual.
Puedo incidir, puedo escapar, puedo partirme y negociar la otra mitad.
Puedo romper, puedo olvidar, puedo comerme la ansiedad.
Puedo salir, puedo girar, puedo ser fácil de engañar.
Puedo joder, puedo encantar, puedo llamarte sin hablar.
Puedo vencer, puedo palmar, puedo saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!Puedo torcer, puedo lanzar, puedo perderme en la obviedad.
Puedo servir, puedo cansar, puedo saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
Puedo torcer, lanzar, perderme en la obviedad.
Servir, cansar, saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
¡Sálvese quien pueda!
¡Hay tanto idiota ahí fuera!

Abril Lluvioso

National Geografic

Oval attitude



9.4.09

9 de Abril: San Marcelo


On fire


Bufallo Bill y la calle Muntaner



Lo leo y no lo creo: " Búfalo Bill acampó en la calle Muntaner". Por lo visto, llegó hasta Barcelona y acampó en esta calle con unos 200 pieles rojas y cowboys con sus caballos. Su compañía de circo actuó en la ciudad entre diciembre de 1889 y enero de 1890 entre las calles París y Córcega. Sigo leyendo: " la compañía contaba con unos 1200 actores. El espectáculo se llamaba " El salvaje oeste de Bufallo Bill" y la entrada costaba una peseta. "

Lamentablemente, Toro Sentado, líder de los pieles rojas, no se encontraba entre los miembros de la compañía ya que había fallecido un año antes.

Pero ahí no queda la cosa en el apartado " Sabías que" de esta maravillosa revista local se apunta lo siguiente: " durante la estacia del circo en bcn, desaparecieron dos niñas en el barrio donde éstos se habían instalado y muchos de los vecinos culparon y acusaron a los indios de habérselas comido. Bufallo Bill tuvo que interceder y convencer a los vecinos de que los indios eran personas como ellos y no caníbales. Murieron también diez indios a causa del cólera o la gripe y fueron enterrados en el cementerio de Barcelona.

De repente, me invade una extraña sensación de orgullo local. Bufallo Bill en el meu barri. Poca broma.

8.4.09

Arrieritos somos...

El pasado domingo leí en El País un anuncio que decía: " Se busca piloto de helicópteros. Remuneración según experiencia". Confieso que sentí cierta frustración ( yo que de natural soy permeable a este tipo de sentimientos negativos) pero por unos instantes lamenté mi falta absoluta de conocimientos aéreos. Sin embargo, esta sensación no es nueva. Recuerdo cuando de pequeña mi madre me tuvo que explicar que para ser del FBI tenía no sólo que ser mayor sino que tenía que haber nacido en EE. UU. No obstante, hay que agradecerle que no mencionara que incluso con la nacionalidad adecuada no hubiese pasado las pruebas físicas. Sí, sií, cuando vi la primera parte de El silencio de los corderos todas las piezas del puzzle encajaron. Creo que la prueba que más me frena es esa del muro con la cuerda de nudos colgando. Incluso si llegara sin resuello hasta la tapia creo que me encontrarían colgando, abrazada a la cuerda cual monje enelnombredelarosa haciendo segundos.
Sin embargo, una que es de natural terca, topó contra muro similar años más tarde, cuando consideré que bien podría dirigir mis esfuerzos a una posible candidatura para el premio Pulitzer. Malditos yankis... mis sueños de gloria atrapados en un Guantánamo imaginario... otra vez.
Será la crisis la que me devuelve a estos recuerdos. Esta crisis pez globo que nos hincha la paciencia y las ganas de todo. Arrieritos somos...

7.4.09


Apollinare

Ayer, por fín, conseguí encontrar un ejemplar de Cartas a Lou. Y, a pesar de la insensatez que supone gastar dinero en los tiempos que corren, no pude resistirme. En días como estos me resulta harto más fácil establecer un diálogo con un libro y trazar planes de fuga a horas intempestivas, que concentrarme en hablar con los seres humanos que me rodean.
Me sorprende en estas cartas de amor lo explícito de algunas entradas. Apollinare, el magnífico, diciéndole a su amada que " no haga manita" antes de que le concedan un permiso y vaya a visitarla, refiriéndose a que no se masturbe para que conserve todo su deseo para él. Se dibuja como un ser masculino que conserva esa dureza dominadora más allá de que, en ocasiones, roce el ridículo en sus envíos de amor. Órdenes precisas que son enviadas a su amadérrima Lou para que organice sus dias de permiso ( ella que nunca estuvo totalmente enamorada de él).
Sin embargo, el libro merece la pena. Es curiosa esta intimidad más propia de una correspondencia real e imperfecta que de una exhibición literaria. No me arrepiento de la compra. Sin embargo, he hojeado tan solo la poesía de Faulkner ( Bartleby) y como su propio autor confesó en más de una ocasión, no destaca por su maestría. Tiempo al tiempo. A veces, un libro necesita dormir en la estantería antes de que nos acerquemos a él. Y yo ahora estoy revuelta, jodida y triste. Sin lirísmo alguno. Me despespera esta sensación de bucle, me aburre profundamente este masdelomismo. Y no me apetece luchar más contracorriente. Que inviten a todo mis circustancias. Resisto pero imposible sin medicaciones varias y sin paciencia y sin esta pertinaz fe en que algún día, finalmente, se hará justicia y vendrá lo bueno para quedarse. Qué cosas.

A quien los dioses destruyen de Ruth Padel


"A quien un dios quiere destruir antes lo enloquece".
La tesis de la autora: "la locura no es una simple enfermedad, es la forma en que los dioses se relacionan con los humanos cuando quieren comunicarles algo; pero sobre todo cuando los hombres cometen algún tipo de impiedad y deben ser destruidos. Sólo entonces entendemos que la locura no es un estado permanente, sino una vivencia que delata la presencia de potencias que rigen nuestras vidas."
A veces, me da la sensación de que alguien ya ha considerado todas las posibles vías de escape. No way out, I guess. Lástima.

31.3.09

Mejor vertical


Tras contemplar los zapatos de su pareja, una mujer toma absoluta conciencia de los kilómetros que no van a recorrer juntos. Toma la primera salida de la autopista hacia Oz y delimita que: a) No le interesan las respuestas de un mago impostor, b) el color amarillo no es su color. Y c) De infinitivamente, elige y quiere, le espera, la vía en Rose.

En otro lugar, otra mujer, recupera su sensual swing perdido sobre unos tacones altos, de suicidio. Contra todo pronóstico, una sabia combinación de alcohol, música, baile, calor, el tacto de un hermoso vestido, la mano en la cintura de un desconocido, la caricia extraña de otro que está allí y le susurra algo dulce al oído, la elevan aún más y así, con más, se precipita por el tobogán de lo curvo
dejando en el olvido una estricta verticalidad impuesta y sin sentido.

Solo interesan los pies desnudos para pisar el suelo. Para ser gata que recorre pasillo, pecho, cuerpo, con sigilo. Querida Srta. Plath, no sabe cuanto se equivocaba al lamentar su verticalidad y preferir tan sólo morir de puro horizontal. Mírese ahora. Mejor vertical y que vengan después los camiones de derribo.

30.3.09

La bella durmiente


Sol ardiente de Junio de Frederick Lord Leighton


Invítame a una realidad que no me duela
o déjame que duerma otros cien años.

FEAR



Fear of seeing a police car pull into the drive.
Fear of falling asleep at night.
Fear of not falling asleep.
Fear of the past rising up.
Fear of the present taking flight.
Fear of the telephone that rings in the dead of night.
Fear of electrical storms.
Fear of the cleaning woman who has a spot on her cheek!
Fear of dogs I've been told won't bite.
Fear of anxiety!
Fear of having to identify the body of a dead friend.
Fear of running out of money.
Fear of having too much, though people will not believe this.
Fear of psychological profiles.
Fear of being late and fear of arriving before anyone else.
Fear of my children's handwriting on envelopes.
Fear they'll die before I do, and I'll feel guilty.
Fear of having to live with my mother in her old age, and mine.
Fear of confusion.
Fear this day will end on an unhappy note.
Fear of waking up to find you gone.
Fear of not loving and fear of not loving enough.
Fear that what I love will prove lethal to those I love.
Fear of death.
Fear of living too long.
Fear of death.

I've said that.
R. Carver

27.3.09

Como bailar sin música


A veces vivir es como bailar sin música.

Un poema no escrito



Este poema que deseaba escribir iba a haber expresado
exactamente lo que quiero decir cuando pienso las palabras
Yo te amo, pero no puedo saber exactamente lo que quiero
decir; iba a haber sido manifiestamente verdadero, pero las
palabras no pueden confirmarse a sí mismas. Así que este poema
quedará sin escribir. Eso no tiene importancia. Mañana
Tú llegarás; si yo estuviera escribiendo una novela de la que
ambos fuéramos personajes, sé exactamente cómo Te saludaría
en la estación: adoración en el ojo; en la lengua bromas y obscenidades.
Pero, ¿ quién sabe exactamente cómo Te saludaré? ¿ La Dama Bondad?
Vaya, es una idea. ¿ No podría uno escribir un poema (algo desagradable, quizá)
sobre Ella?

W. H. Auden. Un poema no escrito, Editorial Pre-textos. Traducción de Javier Marías.